Interés compuesto: La poderosa fórmula para hacerse rico

Albert Einstein decía que el interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo. Cuando alguien tan brillante como él ha definido así el interés compuesto, yo no sé tú, pero yo procuro tenerlo en cuenta. 

Pero tranquilo, es más sencillo de lo que parece. 

El hecho de que el científico más conocido de la historia y creador de tantas teorías hable de esta fórmula no debe echarte para atrás. La fórmula del interés compuesto la puedes aplicar en tu día a día, ya sea en tu negocio, como hacen empresas como Mercadona o Inditex, o en tus finanzas personales, como hacen personas que no le van mal económicamente, como por ejemplo Warren Buffett. 

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¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es el mayor secreto para hacerse rico. La magia del interés compuesto (también conocido como capitalización compuesta) hace que el dinero se ponga a trabajar generando a su vez más dinero.

Aplicar la fórmula del interés compuesto consiste en el proceso de reinvertir los beneficios de una inversión de forma continuada en el tiempo. Y cuantas más veces se aplique, más se acelera este proceso de acumulación de intereses.

Suena sencillo, pero mucha gente no aprecia el verdadero potencial de la fórmula si no ve cómo trabaja en la práctica.

¿Cómo calcular el interés compuesto?

Imagina que se invierten 10.000 € en un negocio y al final del primer año ha generado un beneficio de 400 €, es decir una rentabilidad del 4 % sobre la inversión inicial de 10.000 €.​

Al principio del segundo año, en lugar de malgastar los 400 € que se han obtenido de beneficio, se reinvierten junto los 10.000 € iniciales. Ahora ya hay 10.400 € invertidos.

Al final del segundo año la inversión vuelve a generar una rentabilidad del 4 %, pero ahora ya no son 400 € de beneficio, sino 416 €. Son 16 € más de ganancia que el primero año porque la cantidad invertida en el segundo año ha sido mayor que la del primero.

​Si se reinvirtiesen los beneficios así durante diez años, obteniendo un 4 % de rentabilidad año tras año, la inversión inicial de 10.000 € acabaría en 14.802 €.

Año

Inversión

Beneficio

Saldo final

1

10.000 €

400 €

10.400 €

2

10.400 €

416 €

10.816 €

3

10.816 €

433 €

11.249 €

4

11.249 €

450 €

11.699 €

5

11.699 €

468 €

12.167 €

6

12.167 €

487 €

12.653 €

7

12.653 €

506 €

13.159 €

8

13.159 €

526 €

13.686 €

9

13.686 €

547 €

14.233 €

10

14.233 €

569 €

14.802 €

Pero para saber el valor final de una inversión donde se acumulan los intereses no es necesario que hagas un cuadro en excel como he hecho yo, lo puedes calcular aplicando la formula del interés compuesto.

Fórmula del interés compuesto:

fórmula interés compuesto

Teniendo en cuenta los datos de la inversión del ejemplo anterior el cálculo quedaría así:

Ejemplo de cálculo con la fórmula de interés compuesto

Inversión inicial: 10.000 €

Años: 10

Tipo de interés: 4 %

 Capital Final = Capital Inicial x (1 + Interés)^Nº años 

Capital Final = 10.000 x ( 1 + 0'04)^10​

Capital Final = 10.000 x ( 1'04)^10​

Capital Final = 10.000 x 1'4802

Capital Final = 14.802 €

​Como ves, la fórmula de la que hablaba Einstein no es muy difícil de aplicar.

Diferencia entre el interés compuesto y el interés simple

Para que de verdad comprendas todo el potencial de la fórmula del interés compuesto la tienes que comparar con la fórmula del interés simple.

¿Qué es el interés simple?

Con la fórmula del interés simple los beneficios o intereses generados de un negocio o una inversión no se acumulan a la inversión inicial a diferencia de lo que ocurre con el interés compuesto, donde sí se van acumulando para que vayan generando cada vez más intereses.

Te muestro el ejemplo anterior con las dos fórmulas.

Interés compuesto

Interés simple

Año

Inversión

Beneficio

Saldo final

Año

Inversión

Beneficio

Saldo final

1

10.000 €

400 €

10.400 €

1

10.000 €

400 €

10.400 €

2

10.400 €

416 €

10.816 €

2

10.000 €

400 €

10.800 €

3

10.816 €

433 €

11.249 €

3

10.000 €

400 €

11.200 €

4

11.249 €

450 €

11.699 €

4

10.000 €

400 €

11.600 €

5

11.699 €

468 €

12.167 €

5

10.000 €

400 €

12.000 €

6

12.167 €

487 €

12.653 €

6

10.000 €

400 €

12.400 €

7

12.653 €

506 €

13.159 €

7

10.000 €

400 €

12.800 €

8

13.159 €

526 €

13.686 €

8

10.000 €

400 €

13.200 €

9

13.686 €

547 €

14.233 €

9

10.000 €

400 €

13.600 €

10

14.233 €

569 €

14.802 €

10

10.000 €

400 €

14.000 €

Aplicando la formula del interés simple se consigue la cantidad final de 14.000 €, que es la suma de los 10.000 € iniciales y los 4.000 € de intereses obtenidos que no se han reinvertido en ningún momento. 

La diferencia a favor del interés compuesto es de 802 €. 

Ahora puede que estés pensando que esta diferencia en diez años no es mucha pero, ¿qué pasaría si aumento el número de años de y la rentabilidad obtenida?

Por ejemplo a 35 años y a un 10 % anual.

Interés compuesto

Interés simple

Año

Inversión

Beneficio

Saldo final

Año

Inversión

Beneficio

Saldo final

1

10.000 €

1.000 €

11.000 €

1

10.000 €

1.000 €

11.000 €

2

11.000 €

1.100 €

12.100 €

2

10.000 €

1.000 €

12.000 €

3

12.100 €

1.210 €

13.310 €

3

10.000 €

1.000 €

13.000 €

4

13.310 €

1.331 €

14.641 €

4

10.000 €

1.000 €

14.000 €

...

...

...

...

...

...

...

...

31

174.494 €

17.449 €

191.943 €

31

10.000 €

1.000 €

41.000 €

32

191.943 €

19.194 €

211.138 €

32

10.000 €

1.000 €

42.000 €

33

211.138 €

21.114 €

232.252 €

33

10.000 €

1.000 €

43.000 €

34

232.252 €

23.225 €

255.477 €

34

10.000 €

1.000 €

44.000 €

35

255.477 €

25.548 €

281.024 €

35

10.000 €

1.000 €

45.000 €

Aquí la cosa ya cambia.

A 35 años con una rentabilidad anual del 10 %, la diferencia entre el resultado de ambas inversiones, ¡es de 236.000 €! Y recuerda, solo empezando con 10.000 €.

interés compuesto e interés simple

A medida que van pasando los años, la distancia a favor de la inversión donde se acumulan los intereses se va haciendo cada vez más grande

¿No te parece que el gráfico tiene un cierto encanto?

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El interés compuesto en la realidad

En el ejemplo anterior se pone de manifiesto el efecto mágico del interés compuesto. Y aunque me refiera al efecto que produce como algo mágico, ponerla en práctica no tiene ningún tipo de misterio ni secreto. Aplicar con éxito la fórmula del interés compuesto solo requiere dos cosas: inversión y tiempo. Parece fácil, ¿no?

Pero en realidad muy pocos llegan a hacerse ricos gracias al interés compuesto.

La gente no tiene paciencia

Uno de los dos aspectos claves del interés compuesto es el tiempo. Piensa por un momento en esa bola de nieve que va colina abajo. Comienza pequeña, pero cuanto más tiempo avanza, más grande se vuelve​.

En una inversión donde se aplica el interés compuesto ocurre lo mismo. Para reinvertir los beneficios que se van obteniendo y la bola de nieve se vaya haciendo cada vez más grande se necesita tiempo.

Y no me estoy refiriendo a días o a meses, tampoco a unos pocos años. Ya lo has visto con el último ejemplo que a partir del año 20 es cuando comienza a inclinarse la curva hacia arriba. Es a partir de ahí es cuando se empiezan a obtener resultados de verdad. 

Pero, ¿quién esta dispuesto a esperar una o varías décadas para obtener resultados? Solo aquel que invierte con un objetivo a largo plazo. Con él es más fácil tener paciencia.

La gente no invierte o lo hace mal

El otro elemento clave del interés compuesto es la inversión. Ya puedes ser la persona más paciente del mundo, que si no inviertes (o lo haces mal), tampoco te aprovecharás del efecto del interés compuesto.

Para invertir se necesitan ahorros, conocimiento y como te he dicho, un objetivo bien definido. Pero la mayoría de la gente no invierte porque carece de alguno de estos elementos o de todos al mismo tiempo. 

De los tres aspectos necesarios para invertir, dos dependen, en gran medida, de la situación personal y financiera de cada uno, el objetivo y el ahorro. En cuanto al conocimiento, este blog está para ayudarte a invertir y a invertir bien.

¿Cómo me puedo beneficiar del poder del interés compuesto?

La inversión en bolsa a largo plazo es la más rentable de todas. Está demostrado. Si conociese otro tipo de inversión más sencilla y rentable te lo diría, pero no es el caso. Aunque puede ser que tú si.

Si se te da bien otro tipo de inversión que te proporcione rentas periódicas, reinviértelas.  Si tienes un negocio que funciona, reinvierte los beneficios en expandirlo. Si tienes una tienda de ropa o de alimentación y te va bien, abre otra en otro lugar. Deja que el interés compuesto haga su trabajo.

Yo recomiendo invertir en bolsa, y sobre todo empezar cuanto antes para aprovechar al máximo el potencial del interés compuesto, en especial si eres joven.

Una buena muestra de cómo trabaja la fórmula del interés compuesto en una inversión bursátil es recrearse con los datos hístóricos de la bolsa de EEUU. En los últimos 50 años, el mercado de acciones norteamericano ha proporcionado a los inversores una rentabilidad anualizada del 10% (incluyendo los dividendos que reparten las empresas).

¿Qué son los dividendos?

El dividendo es la parte del beneficio que ha obtenido una empresa y que es repartido entre sus accionistas. Es una renta que recibe el accionista por ser dueño de la empresa.

La rentabilidad de cada año no es siempre la misma, va variando, y a veces mucho, pero quien en 1965 empezó invirtiendo 10.000 €​, con ese 10 % de rentabilidad anualizada, hoy habría conseguido 1.170.000 €.

¡Sería millonario! Y esto podría haber sido una situación real. ¡No me estoy inventando nada!

Si estás pensando que 50 años son muchos, que se lo digan a Warren Buffett que lleva más de 60 años haciéndolo. Por algo este abuelete es la tercera persona más rica del mundo.

Como decía Einstein, la fórmula del interés compuesto es poderosa.

Concluyendo sobre el interés compuesto

A pesar de todo su potencial, la mayoría de gente no conoce la fórmula del interés compuesto, y aplica en su día a día, de forma inconsciente, la fórmula del interés simple.

Para recordar de nuevo cómo trabaja, echa un vistazo al gráfico que te he puesto antes comparando ambas fórmulas. ¡Se te debe quedar grabado!

El interés compuesto es el proceso de ir acumulando los beneficios obtenidos en el final del período a la inversión inicial. De esta manera, al aumentar el capital invertido, aumentan también los beneficios del siguiente período. Así que cuanto antes se empiece a poner en práctica la formula, más tiempo tiene la inversión para que crezca gracias al efecto mágico del interés compuesto.

La fórmula del interés compuesto es eficaz y funciona. Yo intento aprovecharme de todo su potencial con mi cartera de gestión pasiva e intento llevarla un paso más allá con aportaciones de ahorro.

También te recomiendo que leas: Descubre cómo trabajan juntos el interés compuesto.

Si tienes alguna duda o sugerencia no dudes en dejar un comentario más abajo.

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"Las rentabilidades por interés compuesto están amenazadas por los costes por interés compuesto" - John Bogle

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Sobre mí:

Sergio Yuste Teruel

Sergio Yuste gestionpasiva.com

Asesor Financiero, asociado nº 13228 de EFPA (European Financial Planning Association).

Apasionado de los Mercados Financieros y del Marketing Digital.

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  • si hace 50 años tuvieras 10.000 euros serias la persona mas rica de españa, imaginate que interes compuesto iba a hacer yo con casi dos millones de pesetas hace 50 años me hubiera comprado españa y el interes ese me lo…..

  • Buenas Sergio.

    Me ha encantado el artículo, pero tengo una duda. La fórmula del interés compuesto sirve en teoría para calcular el beneficio final después de X años, ¿no?. Si es así, ¿cómo puedes asegurar que el tipo de interés es de una cifra en concreto durante esos años?. Eso es imposible saberlo, a no ser que sea una inversión en renta fija, ¿cierto?. Con lo cual, si lo que pretendes es invertir en renta variable, ¿de qué te sirve esa fórmula si no sabes el interés?.

    Perdona porque puede parecer una pregunta absurda con una respuesta lógica, pero soy bastante novato en el mundillo este y estoy intentado aprender con tu blog. Y dicho sea de paso, puedo decir que estoy aprendiendo bastante. 🙂

    ¡Gracias!

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